miércoles, 20 de agosto de 2008

Praga, hermosa Praga

Una noche como esta, hace cuarenta años, los tanques rusos y las tropas de cinco países del Pacto de Varsovia, invadieron Checoslovaquia. Las ideas de “un socialismo con cara humana” resultaban muy amenazantes para los Soviets. Dubcek fue apresado y enviado a Moscú. La Primavera de Praga se “fue a bolina”, como nuestros papalotes y otras ilusiones de cambio. Cuatro días después una pequeña manifestación de protesta en la propia Plaza Roja, terminó con juicios rigurosos y cárcel (algunos cumplieron hasta siete años), para los participantes. El año pasado, caminando por la Plaza de Wenceslao, en Praga, me la imaginé sitiada y recordé este pasaje de “La Silla Turca”:
“…un arrecife bañado por las olas, ha sido el punto de reunión de Alfonso, Teresa y otros amigos en los últimos años…En ocasiones se sientan en el muro que detiene el mar y en otras se descuelgan como gatos hasta la roca… La sella turcica, “donde algunos tienen un mojón”…Alli discutieron largamente cuando los tanques soviéticos invadieron Praga. Estaban todos cariacontecidos y alarmados. Que si la autodeterminación de los pueblos, que si el socialismo, que si estaba bien o estaba mal, hasta que llego Patricio, el chileno. Patricio era hijo de uno de esos viejos luchadores latinoamericanos que amaban la hoz y el martillo por sobre todas las cosas y traían la verdad de la mano, según se la había explicado su padre. Reprodujo las razones como mejor pudo y convenció a los amigos. Aquella tarde cuando el discurso oficial santifico la invasión, todos recordaron admirados al padre de Patricio. Todos menos Teresa, que siempre se quedo con la duda…”

4 comentarios:

Al Godar dijo...

Cuando todo te lo explican con muchos argumentos y tu no tienes una explicación alternativa, uno acepta muchas cosas absurdas.
Es por eso que la libertad de expresion es tan importante. Para evitar que alguien nos haga creer absurdos con ideas prefabricadas.
La invasión de Checoslovaquia fue un absurdo que nos hicieron creer.
Saludos,
Al Godar

A.T. dijo...

Mayeya: Ahora me recordaste una película que vi de pequeño. Algo con Praga con un tema muy lindo con trompeta. ¿Cómo se llamaba?

Yo soy Medea dijo...

Vals para un millon... el tema era lindo, pero la peli era una apologia al futuro luminos que pertenecia por entero al socialismo...Dios nos oyo!

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

Los tanques rusos pudieron -por aquel entonces- cambiar el mundo a su favor, pero la primavera de Praga cambió para siempre la vida de miles de personas. Aquel ejercito rojo masacró a centenares de personas, pero lo que no pudo lograr de los checos fue apresarle el pensamiento, por ello como siempre pasa con el totalitarismo, los ciudadanos terminaron dándose la libertad por dentro.
Bravo por la duda de Teresa y enhorabuena por este post.
Un saludo afectuoso,
tony.