jueves, 25 de septiembre de 2008

La Repetición”, Tercera y última parte.

En 1968 el mundo giraba un poco más rápido que de costumbre. O así parece. Pero no voy a referirme a Paris, Viet Nam o Praga. Me quedaré al final de la Avenida de Los Presidentes, en labana, mirando al mar. Los premios de poesía y teatro Casa de Las Américas de ese año, desataron una revolución en la revolución. Los poemas, cáusticos, escritos por alguien que tendría que pagar caro años mas tarde su pretensión de mirar el juego desde afuera: Heberto Padilla. El premio de teatro, que ya comenzaba esa forma ambigua que los intelectuales cubanos han preferido para criticar sin pelearse del todo con los criticados, resultó una obra del mismo autor de “La Repetición”: Antón Arrufat. La historia se conoce. Pero les cuento: cumplí 17 años con estos versos: “Un paso alante, y dos atrás, pero siempre aplaudiendo”. Padilla tomo el título de un panfleto político leninista que resultaba lectura obligada para el hombre-nuevo, y estremeció el Poder. A la larga, no tuvo otro camino que el exilio. Para Arrufat, el ostracismo, el no existir para las letras cubanas, durante varias décadas. De nada valió en aquel entonces el mensaje ambiguo, los personajes griegos, la telaraña literaria. No es sino hasta el final del siglo que se produce una campaña de rescate de valores nacionales, (que aun vivían en la isla, o que habían muerto en el exilio y ya no podían hacer más daño), que comienzan a otorgarle los más importantes premios nacionales, casi todos juntos. Y unos años después se representa, por primera vez, la obra premiada en el 68: Los Siete Contra Tebas. Atribuir estas “movidas” a gestos de “apertura”, “civilidad”, o “gestos de claro matiz democrático”, me parece al menos, ingenuo.

Cuarenta años después de aquellos premios, se representa en Miami por primera vez, una obra de Arrufat. No se por qué nunca se representó cuando vivía en un “insilio” dentro de la isla, cuando sus obras no tenían permiso oficial para llegar a las tablas. Pero de cualquier manera representa un buen punto para la cultura cubana y para el rescate de ésta, que muchos exilados llevan en la sangre. Hemos crecido en esta ciudad. Recuerdo cuando una simple puesta de una obra de Dolores Prida provocó las iras del “exilio vertical”. Hasta Virgilio Piñeira provocaba suspicacias. Si que hemos crecido. Para bien.

7 comentarios:

Yoana dijo...

Cuanto me alegra que en esa orilla ya casi tan cubana como la que está a 90 millas (o incluso más, porque es la de la Cuba Libre) estén aprendiendo a valorar también a los genios atrapados en la telaraña. Y lo del "rescate" en la orilla cautiva no es más que el "donde dije digo digo Diego" que han aplicado con todo, como con la estatua de Lennon, por ejemplo. Gracias Mayeya por darnos a conocer esa vida cultural tan rica que están disfrutando por allá. Un abrazo.

cabeza de puerco dijo...

Bueno, Yoana, no es tan rica así la vida cultural de Miami y lamentablemente existe muchoa mediocridad en las tablas, y para muestras por ahí hubop rodando una "obrita" de marca menor interpretado por un argentino, que no dudo muchos hayan pensado jamás volver al teatro; sin mencionar la crítica teatrales que son tibias y complacientes en su gran mayoría. La presentación de la obra de Arufat es un suceso, si se compara con las tibias y nada recordadas presentaciones de teatro en esta ciudad, que está muy lejos todavía de esa estatura que nos habla Mayeya, y ha de verse como un hehco aislado. Si bien es cierto que el póblico cambió y otros aires se respiran, falta mucho todavía; claro, como va Miami, no duduo que un día se presenten algunas de las "puestas" de Sergio Corrieri en el grupo Escambray; y eso, aunque loable para la tolerancia,según el decir de unos cuantos, sería fatal para el contexto teatral de esta ciudad tan dada a lo vertical. Por cierto, Mayeya, me parece bueno tu blog.

cabeza de puerco dijo...

y disculpen la ortografía y las erratas

Mayeya dijo...

Cabeza de Puerco: Me ha gustado mucho tu blog. Ademas, la sonrisa parece de anuncio de dentista. Pero discrepo en tu comentario: creo que la "vida cultural" de esta ciudad si es rica, (quizas no tan rica), ademas de las expresiones populacheras, kisch y mediocres, que me imagino abunden en todas partes, (una vez vi un bodrio para turistas en pleno Berlin). Comprendo que mi vision es sesgada: soy de las que ha aprendido a amar esta ciudad, despues de vivir la mitad de su vida en ella. (tengo posts muy antiguos en tumiami que asi lo acreditan). Pero me han dado tema y hablare mas de este asunto. El viernes, a escasos metros de la fiesta de arte popular de la Calle 8, se produjo una presentacion muy respetable de arte del bueno, en
"801". (En tumiami hay una buena resegna). Proximamente trasladare elparquetrillo para Weschester para hablar mas de Miami, que porqueriza o no, tambien me resulta entragnable. Saludos, y gracias por venir.

bautacuba dijo...

Carmen, llámame cuando puedas. Un beso. Emilio Ichikawa.

RI dijo...

Muy bueno mayeya, ha de ser el implacable el que paso. Carinyos, Rosie

Anónimo dijo...

La ciudad es tan rica que hay para todo el mundo,hay bueno,malo y regular,como en todos lados.Lo que si estoy de acuerdo es en que se ensalsa mucho lo malo y lo mediocre y que no hay mecanismos establecidos para sacar alante los talentos locales,que son muchos y no necesariamente los que son "renombrados",hay amiguismo,sociolismo,aduloneria y muchos resagos de la Cuba que nos toco vivir y que parece trajimos en el equipaje.
SLR.