Hablemos de la factura.
En más de una ocasión se ha visto que con pocos recursos se puede producir el objeto de arte; que muchos dineros se convoquen para un resultado carente de ángel. Algunos, exagerados, llegan a afirmar que las penurias materiales son condición sine qua non para exacerbar la creatividad. De nuevo, y en la misma línea de “La Oda...”, las generalizaciones resultan infelices, aun cuando las producciones de Teatro en Miami Estudio apuntan en esa dirección. Cuando Ernesto García afirma que la producción de su última puesta ha costado $75, olvida reclamar los llamados gastos “in-kind”. Entonces esta cifra se multiplicaría por 40 o 50, para retribuir merecidamente a los participantes. Y así vamos.
Costuras, las hay. Dos actores de grandes ligas se combinan con dos de menores y el resultado es bueno. Quizás el torturado debió alternar el lloriqueo perenne con silencios o texto, quizás el torturador de pueblo debió desarrollar otra gestualidad para indicar que le daba agua sucia al torturado, (lo del cepillito no convence). Sin embargo, ambos actores, Peraza y Casalla, demuestran dar pasos sólidos en el camino de la actuación. Enhorabuena. Los otros dos, Sandra García y Jorge Hernández, impecables. En particular me entusiasma que Sandra se aparte de algunos manierismos que venían repitiéndose en las últimas actuaciones y regale el depurado trabajo de que es capaz. Esta no es una obra de actores, es una obra de equipo y el equipo lo consigue. Música, luces y composición de escena se combinan armoniosamente, esta vez con la feliz contribución de Ludwig van Beethoven. Feliz contribución porque de lo contrario todo tendría la misma autoría y quizás la incorporación de otros creadores, (lo repito), enriquecería el trabajo de TEMS, donde no cabe duda que en los altos de una gomera, se hace buen teatro.
viernes, 23 de julio de 2010
jueves, 22 de julio de 2010
En los altos de una gomera (primera parte)
Para los que amamos el teatro, la nueva propuesta de Ernesto García en la pequeña sala de TEMS, no puede menos que asombrarnos. Algunas ideas son difíciles de digerir. Por aquello de que la realidad no es blanca ni negra si no que adquiere todos los tonos de grises, que al común de los mortales le suele resultar más dificil de aceptar que la alternativa lapidaria y en ocasiones numantina. Si no estás conmigo, estás contra mí, justos y pecadores, patria o muerte, el cielo y el infierno, el odio y el amor, y cualquier otro extremo de simple colocación en el imaginario común.
Antes de asistir a la representación escuché comentarios respetables que, alarmados, encontraban la propuesta demasiado “relativista”, poco comprometida, (con qué o con quién); “pero si hasta quiere hacernos creer que el torturador es bueno!”
Mi lectura, (y qué bueno que hay muchas lecturas!), sin embargo, fue diferente. Con un excelente uso del llamado “multimedia”, con un profundo dominio de la composición escénica, el autor/director retoma el tenebroso y antiguo oficio de la tortura para invitarnos a repensar los múltiples ángulos desde los que podemos abordar la realidad. Un torturador de profesión recurre a discernimientos de dudosa moralidad, pero aún así, plausibles, para justificar o proveer de cierta racionalidad su oficio. Por otra parte, los “revolucionarios”, que quieren cambiar el mundo y con ello la injusticia social, acuden a las acciones terroristas, donde mueren inocentes. El torturador entiende su oficio digno y evita atascarse en la disonancia cognoscitiva que agrede a todos por igual. Entonces se salva, a sus ojos. Los “revolucionarios”, que históricamente han apelado a la política de fines, (whatever works), no importa por qué medios, buscan una sociedad mejor. No importa si vascos, irlandenses, montoneros o extremistas musulmanes; no importa contra qué poder, no importa contra qué abuso. Los múltiples Rashomons verán diferentes verdades, que quizás se compensen. Y a nadie le asiste la única verdad.
Me atrevería a asegurar que Ernesto García pertenece a una generación que aprendió duramente a rechazar los extremos, las buenas intenciones, las verdades lapidarias. Y lo expresa de esta manera. A mi se me ocurre un discurso mas civilizado que otros.
Antes de asistir a la representación escuché comentarios respetables que, alarmados, encontraban la propuesta demasiado “relativista”, poco comprometida, (con qué o con quién); “pero si hasta quiere hacernos creer que el torturador es bueno!”
Mi lectura, (y qué bueno que hay muchas lecturas!), sin embargo, fue diferente. Con un excelente uso del llamado “multimedia”, con un profundo dominio de la composición escénica, el autor/director retoma el tenebroso y antiguo oficio de la tortura para invitarnos a repensar los múltiples ángulos desde los que podemos abordar la realidad. Un torturador de profesión recurre a discernimientos de dudosa moralidad, pero aún así, plausibles, para justificar o proveer de cierta racionalidad su oficio. Por otra parte, los “revolucionarios”, que quieren cambiar el mundo y con ello la injusticia social, acuden a las acciones terroristas, donde mueren inocentes. El torturador entiende su oficio digno y evita atascarse en la disonancia cognoscitiva que agrede a todos por igual. Entonces se salva, a sus ojos. Los “revolucionarios”, que históricamente han apelado a la política de fines, (whatever works), no importa por qué medios, buscan una sociedad mejor. No importa si vascos, irlandenses, montoneros o extremistas musulmanes; no importa contra qué poder, no importa contra qué abuso. Los múltiples Rashomons verán diferentes verdades, que quizás se compensen. Y a nadie le asiste la única verdad.
Me atrevería a asegurar que Ernesto García pertenece a una generación que aprendió duramente a rechazar los extremos, las buenas intenciones, las verdades lapidarias. Y lo expresa de esta manera. A mi se me ocurre un discurso mas civilizado que otros.
jueves, 15 de julio de 2010
domingo, 13 de junio de 2010
Carta de los 74
Con motivo de la discusión en el Congreso del proyecto de ley “Ley de reforma a las restricciones de los viajes y promoción del comercio”,”(H.R. 4645) un grupo de 74 activistas, miembros de la sociedad civil, blogueros, católicos y presos políticos, han redactado una carta desde Cuba, instando su aprobación.
La ley, levantaría las restricciones de viajes a Cuba para todos los estadounidenses y facilitaría la venta de productos agrícolas a la isla.
La carta, ha provocado las mas encontradas opiniones entre los cubanos de la isla y del exilio.
Los firmantes señalan que “el aislamiento del pueblo de Cuba beneficia a los intereses más inmovilistas del gobierno, mientras que la apertura sirve para informar y empoderar a los cubanos y ayudar a un mayor fortalecimiento de nuestra sociedad civil…Al paso del tiempo hemos comprobado que el régimen cubano no se abre plenamente ni al mundo ni a los propios cubanos porque a lo que más teme es a la apertura, a la libertad de comercio y a la libre empresa, al flujo de información y a la comunicación directa entre los pueblos”.
Si alguien tiene dudas acerca de estas afirmaciones, es que no tiene la más mínima idea de la historia de estos cincuenta años en la isla infinita. El gobierno cubano se ha valido del autobloqueo, sobre todo de ideas, de la desinformación o de la información parcializada que pregona las “maldades” del mundo occidental, los horrores del capitalismo, para formar un “hombre nuevo” que observa el mundo del otro lado con una mezcla de odio y amor. El sistema cerrado, empleado con mucho éxito por los antiguos países socialistas y la Unión Soviética, ha rendido su dividendo a los gobernantes cubanos, ávidos siempre de copiar las lecciones de supervivencia de sus mayores. Y a la censura oficial se incorporó la autocensura tejida finamente en la práctica de la gente.
Pero los tiempos han cambiado. Precisamente gracias a la tecnología, las noticias corren rápidamente y la impunidad del Poder se tambalea. En otros tiempos el mundo no hubiera conocido de la muerte de Orlando Zapata, ni de las vejaciones a Las Damas de Blanco. El mundo ha comenzado a cambiar de opinión sobre la llamada “revolución cubana”, gracias a que al fin comienza a conocer de sus horrores. El aislamiento sólo ha servido para mantener el Poder y para dejar desnudos a los que se le oponen. Es perfectamente conocido que cada gestión de apertura iniciada por el gobierno de Estados Unidos se ha visto frustrada por una medida draconiana, por llamarla de alguna manera, ejecutada por el Poder. A los esfuerzos del gobierno del presidente Carter, el gobierno cubano respondió con su famosa operación Caballo de Troya: Mariel; a las gestiones en época de Clinton, el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate. A veces me he preguntado si no haber apoyado la invasión de Bahía de Cochinos, no habrá costado la vida a Kennedy. La apertura es y ha sido sobretodo temida por el Poder, que no hace mucho ha llamado a la Internet, potro salvaje, al que hay que domesticar. La copia del acta de condena al preso de conciencia Ariel Sigler Amaya que circula por Internet en estos días, demuestra el miedo que el gobierno cubano siempre ha tenido a la libre información. Condenado a 20 años de prisión por tener una biblioteca independiente, y sus libros dispuestos para incineración. Libros quemados en la hoguera… parece un cuento medieval.
Al gobierno cubano habría que haberle declarado la paz hace mucho tiempo. Ahora estaríamos hablando de otra cosa.
La ley, levantaría las restricciones de viajes a Cuba para todos los estadounidenses y facilitaría la venta de productos agrícolas a la isla.
La carta, ha provocado las mas encontradas opiniones entre los cubanos de la isla y del exilio.
Los firmantes señalan que “el aislamiento del pueblo de Cuba beneficia a los intereses más inmovilistas del gobierno, mientras que la apertura sirve para informar y empoderar a los cubanos y ayudar a un mayor fortalecimiento de nuestra sociedad civil…Al paso del tiempo hemos comprobado que el régimen cubano no se abre plenamente ni al mundo ni a los propios cubanos porque a lo que más teme es a la apertura, a la libertad de comercio y a la libre empresa, al flujo de información y a la comunicación directa entre los pueblos”.
Si alguien tiene dudas acerca de estas afirmaciones, es que no tiene la más mínima idea de la historia de estos cincuenta años en la isla infinita. El gobierno cubano se ha valido del autobloqueo, sobre todo de ideas, de la desinformación o de la información parcializada que pregona las “maldades” del mundo occidental, los horrores del capitalismo, para formar un “hombre nuevo” que observa el mundo del otro lado con una mezcla de odio y amor. El sistema cerrado, empleado con mucho éxito por los antiguos países socialistas y la Unión Soviética, ha rendido su dividendo a los gobernantes cubanos, ávidos siempre de copiar las lecciones de supervivencia de sus mayores. Y a la censura oficial se incorporó la autocensura tejida finamente en la práctica de la gente.
Pero los tiempos han cambiado. Precisamente gracias a la tecnología, las noticias corren rápidamente y la impunidad del Poder se tambalea. En otros tiempos el mundo no hubiera conocido de la muerte de Orlando Zapata, ni de las vejaciones a Las Damas de Blanco. El mundo ha comenzado a cambiar de opinión sobre la llamada “revolución cubana”, gracias a que al fin comienza a conocer de sus horrores. El aislamiento sólo ha servido para mantener el Poder y para dejar desnudos a los que se le oponen. Es perfectamente conocido que cada gestión de apertura iniciada por el gobierno de Estados Unidos se ha visto frustrada por una medida draconiana, por llamarla de alguna manera, ejecutada por el Poder. A los esfuerzos del gobierno del presidente Carter, el gobierno cubano respondió con su famosa operación Caballo de Troya: Mariel; a las gestiones en época de Clinton, el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate. A veces me he preguntado si no haber apoyado la invasión de Bahía de Cochinos, no habrá costado la vida a Kennedy. La apertura es y ha sido sobretodo temida por el Poder, que no hace mucho ha llamado a la Internet, potro salvaje, al que hay que domesticar. La copia del acta de condena al preso de conciencia Ariel Sigler Amaya que circula por Internet en estos días, demuestra el miedo que el gobierno cubano siempre ha tenido a la libre información. Condenado a 20 años de prisión por tener una biblioteca independiente, y sus libros dispuestos para incineración. Libros quemados en la hoguera… parece un cuento medieval.
Al gobierno cubano habría que haberle declarado la paz hace mucho tiempo. Ahora estaríamos hablando de otra cosa.
sábado, 15 de mayo de 2010
Ivan Acosta y la hoguera

Esta semana, el periódico Granma publicó una denuncia furibunda contra los cineastas cubanos exilados. Cargada de epítetos e insultos contra el cineasta Ivan Acosta, se muestra amenazante contra todos. La nota termina insistiendo en que si algún compañero revolucionario se encuentra con una copia de la película "Rosa y el ajusticiador", debe lanzarla en la hoguera. ¡Excelente demostración de civilidad! Probablemente al que agarren con una copia podría enfrentar cargos muy severos, incluyendo por supuesto la tristemente célebre "propaganda con el enemigo". Y todo porque en el film alguien planea la muerte de "la lumbrera ideológica de nuestro heroico pueblo", según dice el artículo. En esta ciudad nos quejamos de Vigilia Mambisa, que puede hasta pasar una aplanadora en público sobre los CD's de un cantante que viaja a Cuba. Pero no hay duda que esta es una organización privada, que tiene en última instancia derecho a pensar como sus pobres entendederas se lo permitan. Pero el Granma es el órgano del Poder...¡Qué miedo!
Al autor de ese artículo, el señor Juan Arturo Pilar Moncada, si existe, lo invito a repasar lo que está escrito en el Memorial del PEN Club, en Australia: "The spirit dies in all of us who keep silent in the face of tyranny." Y qué decir de los que la aúpan y promueven...
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Censura en Cuba,
cine cubano,
Ivan Acosta
jueves, 6 de mayo de 2010
La Patria Madre...

Y la madre el que le coja el ritmo, (al Poder de la infinita):
"(EFE), Desde el pasado domingo, Rosa Díez se ha reunido por separado con Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación y promotor del ``Proyecto Varela''; Elizardo Sánchez, portavoz de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) y la bloguera Yoani Sánchez.
También mantuvo encuentros con el líder cívico de Pinar del Río Dagoberto Valdés y con las Damas de Blanco.
La diputada española, que ha estado en Cuba acompañada del responsable de Relaciones Internacionales de UPyD, Fernando Maura, dijo no haber tenido problemas para celebrar esos encuentros, que no informó a las autoridades de la isla sobre los motivos de su visita y que voló a La Habana con un pasaje y visado tramitados en una agencia de viajes.
A primeros de año se produjo un incidente entre los gobiernos de Madrid y La Habana cuando las autoridades cubanas no permitieron entrar en la isla al eurodiputado socialista Luis Yáñez.
Antes hubo dos casos más en los que Cuba rechazó la entrada o estancia en la isla de parlamentarios españoles, el del diputado y responsable de Relaciones Internacionales del conservador Partido Popular, Jorge Moragas en octubre del 2004, y el de las ex senadoras de este mismo partido Isabel San Baldomero y Rosa López en mayo del 2005.
La visita de Rosa Díez a Cuba ha coincidido estos días con la de otro político español, el secretario general del Partido Comunista (PCE), José Luis Centella, que asistió a la celebración del Primero de Mayo."
¿Y por qué ahora puede campear por sus respetos la señora Diez?
Aqui hay gato encerrado...
domingo, 2 de mayo de 2010
¿Ernesto Cardenal para Premio Nobel?

recibe a esta muchacha conocida en toda la tierra con el nombre de Marilyn Monroe
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre,
el de la huerfanita violada alos 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia
(según cuenta el Time)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también más que eso...
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz)
Pero el templo no son los estudios de la 20 th Century-Fox.
El templo –de mármol y oro- es el templo de su cuerpo
en el que está el Hijo del Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20 th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.
Señoren este mundo contaminado de pecados y radioactividad
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda.
Que como toda empleadita de tienda soñó ser estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos-el de nuestras propias vidas-
Y era un script absurdo.
Perdónala Señor y perdónanos a nosotros
por nuestra 20 th Century
Por esta Colosal Super-Producción en que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes
para la tristeza de no ser santos
se le recomendó el Psicoanálisis.
Recuerda, Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje –insistiendo en maquillarse en cada escena-
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.
Como toda empleada de tiendasoñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojosse descubre que fue bajo reflectores
¡y apagan los reflectores!
y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Ríola
recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor
vistos en la salita del apartamento miserable.
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan sólo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER.
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.
Señor
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de Los Angeles
¡contesta Tú el teléfono!
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